En la provincia de San Luis se respira una identidad única y vibrante. Aunque la sociedad puntana valora y consume los productos culturales que su territorio ofrece, pareciera escaparse una realidad compleja que los artistas atraviesan: informalidad, precarización y una grave descentralización en la gestión política de la cultura.
Investigación realizada por Gwynnie Maiale Lopez, Isabella Mendoza y Lucía Russo

Ilustración: Santiago Godoy.
Para la UNESCO, las “industrias creativas” son un amplio conjunto de actividades en las que el producto o servicio contiene un elemento artístico o creativo substancial, y tienen un potencial para la creación de riqueza y trabajo a través de la generación y explotación de la propiedad intelectual. En este sentido, el concepto busca celebrar el encuentro entre la producción artística y el desarrollo comercial.
Dentro de las industrias creativas se encuentran las disciplinas como la publicidad, arquitectura, mercados de arte y antigüedades, artesanías, diseño, diseño de modas, cine y video, videojuegos, música, artes performativas, editorial, servicios de software y computación, televisión y radio.
Según el informe elaborado por el Sistema de Información Cultural de la Argentina (SInCA), en 2023, a nivel nacional, el empleo en el sector cultural privado creció un 3,6%, superando el incremento del 3,0% de la economía privada general.
Por su parte, el sector audiovisual presenta un liderazgo en la producción cultural de la Argentina, en tanto es responsable de generar uno de cada cuatro puestos de trabajo, mientras que el sector editorial fue el que más empleo perdió, con una disminución del 3%.
Ahora bien, en estas cifras surge una alerta sobre la informalidad laboral en las industrias culturales y creativas, pues este rápido crecimiento de empleo se explica principalmente por el aumento del trabajo asalariado no registrado, el cual creció un 10%.

Ana Laura Hidalgo. Fuente: Prensa Institucional UNSL.
Ana Laura Hidalgo, doctora en Ciencias Sociales, docente de la Universidad Nacional de San Luis e integrante del Laboratorio de Innovación Abierta iLab + Cultura San Luis, explicó que en 2023, ella y su equipo realizaron un diagnóstico del sector para identificar actores y trabajadores de las industrias culturales y creativas. “Lo que habíamos visto en ese momento es que había una fuerte fragmentación de las políticas públicas en consideración multiescalar”, puntualizó y agregó: “Sin embargo, había financiamientos, por ejemplo a nivel nacional, en los cuales se tenía que concursar. Pero, muchas veces, esos dineros a los que se accedía no alcanzaban para la realización cinematográfica”.
Como consecuencia, Hidalgo manifestó que se pudo determinar que en la provincia de San Luis existía una “situación de pluriempleo de las personas que llevaban adelante estos emprendimientos audiovisuales”. También, a nivel general, encontraron que “en San Luis hay muchas personas trabajando en las industrias culturales y creativas, pero muy pocas que pueden vivir solo de ello”.

Nahuel Sierna, jefe del área de Relaciones Industriales del Arte, Ministerio de Turismo y Cultura. Fuente: ANSL.
Por su parte, Nahuel Sierna, jefe del área de Relaciones Industriales del Arte del Ministerio de Turismo y Cultura, coincidió con este planteo y apuntó que para los trabajadores del sector “uno de sus emprendimientos es el arte porque lamentablemente no pueden vivir solo de eso”.
Otra arista importante en el espiral de desigualdad en que se encuentra inmerso el sector cultural es la ausencia de registros legales. “Hay grupos que se sostienen en el tiempo por más de 20 años, pero que no están formalizados. Si esa persona además trabaja en otro lugar, ¿Cómo va a formalizar su emprendimiento? Se va a hacer cooperativa, se va a hacer fundación, se va a hacer asociación. Es sumar más requerimientos”, indicó Hidalgo.
A su vez, esto “los restringe de determinados circuitos de la cultura en los que se requiere cierta formalización para poder facturar o acceder a otros espacios. Lo que vemos son pocos grupos formalizados que pueden facturar o acceder a grandes eventos; por ejemplo, de música folclórica”, señaló Hidalgo.
En torno a la informalidad, Sierna precisó que, según los datos preliminares arrojados por el Registro de Artistas San Luis, “solo el 31% está legalmente constituido. Un 48% aún no ha iniciado trámites de personería, y un 16% se encuentra en proceso”.

Fuente: ANSL.
En San Luis existen leyes que regulan la actividad cultural, como la Ley de Patrimonio Cultural de la Provincia, bajo la cual se declara de interés patrimonial a todo bien, material e inmaterial, que forma parte del sustrato histórico-cultural sanluiseño y cuyano.
Bajo la Ley de Patrimonio surgen otras normativas que velan por la protección y promoción de creaciones artísticas. Por ejemplo, la Ley San Luis Cine establece la creación de un fondo destinado a otorgar créditos, subsidios y becas para producciones cinematográficas; también incluye exenciones en impuestos provinciales para las productoras. Sin embargo, para acceder a estos beneficios, se exige el cumplimiento de un cupo de contratación formalizada de personal local (técnicos, actores y servicios). Lo mismo sucede si se desea acceder a un crédito de fomento, puesto que este se otorga a individuos que demuestren competencia y solvencia económica, es decir, empresas o productoras profesionales. Por lo tanto, quedan excluidos los emprendedores autónomos.
Por su parte, la Ley San Luis Libro permitió la creación del Fondo Editorial de Promoción y Difusión para solventar iniciativas como ferias, exposiciones, talleres de lectura, concursos literarios, capacitaciones y reedición de obras agotadas que sean de interés para el patrimonio de la Provincia.
Ambas normativas hablan de un Estado que entiende al cine y a la literatura como mercancía cultural, inmaterial y como bien público. Estos productos no sólo tienen un costo de producción y un valor de intercambio en el mercado sino que cumplen un rol significativo en la constitución de identidades.

Fuente: @ilab.cultura
La Universidad y la Provincia unidas por un objetivo común
El Laboratorio de Innovación Abierta “iLab+Cultura” nació en el 2023 a raíz de una convocatoria nacional llamada “Proyectos Federales de Innovación”. Hidalgo comentó que en el momento en que se postularon, estaban “muy lejos de pensar que nosotras desde la Universidad y desde mi rol como investigadora de CONICET íbamos a poder incidir en políticas públicas”.
La iniciativa busca “abrir un espacio de experimentación, de cocreación, de vinculación de actores, de profundizar las relaciones entre los subsectores y las industrias culturales y creativas activas”, señaló. También, plantea la necesidad de que “estos mismos actores se empiecen a reconocer al interior de la Provincia, para primero hacer una sinergia interna y después tener escala nacional con articulaciones posibles con otros laboratorios que existen en otras universidades”.
En un principio, el proyecto se iba a trabajar únicamente desde la Universidad, para acompañar a los trabajadores de la cultura de la Provincia. Sin embargo, en palabras de Hidalgo: “encontró interés de parte de las autoridades del Ministerio de Turismo y Cultura. Fuimos convocados a una reunión con la directora de Eventos y Espacios Culturales, Nadia Ybarra”. En ese encuentro, los representantes de ambas instituciones pusieron en común su agenda de trabajo, que se divide en tres etapas:
- Relevamiento de actores. A partir de un boticario itinerante, recorrieron al menos 17 localidades distintas de los 9 departamentos provinciales, para comunicar la iniciativa. Asimismo, el Ministerio ha generado un registro a través de un formulario digital.
- Trazado de redes y reconocimiento de actores. Confección de contenidos audiovisuales, para construir “píldoras formativas”, que son instancias de formación y capacitación gratuitas destinadas a quienes hayan completado el formulario.
- Visibilización. Generar el espacio para trazar contactos y que sean los propios actores quienes se puedan poner en diálogo.

Fuente: ANSL.
Según Sierna, el Registro de Artistas San Luis es una ventana para que un porcentaje de quienes se anotaran sean los protagonistas de los 50 Festivales. “Que estos artistas tengan la prioridad a la hora de ser los representantes de su pueblo, de su localidad dentro de los 50 festivales. No solo arriba del escenario, sino también a la hora de exponer y vender su arte: artes visuales, editorial, grupos de danza, cantantes. La idea es que los artistas del registro estén en la grilla”.
En la primera edición de estos festivales, no se concretó en un 100% esta iniciativa, ya que “lamentablemente esta charla con la Universidad sucedió en octubre, cuando ya estaba todo (lo relacionado a los 50 Festivales) en funcionamiento y planificado”, apuntó.
No obstante, no es la primera vez que los trabajadores de la cultura forman parte de relevamientos y registros, que muchas veces no se han concretado en políticas públicas ni se ha producido algún cambio en el sector. “Hace 20 años que (los gobierno) nos vienen diciendo que nos registremos, hemos llenado formularios y después no ha pasado nada”, expresó Sierna, haciendo alusión a las quejas que han recibido por parte de los artistas locales.
Sobre lo mismo, precisó que “lamentablemente, cuando cambia un gobierno, la información se pierde o no queda a disposición. Nosotros (Ministerio de Turismo y Cultura) no contamos con ningún tipo de registro, salvo el que iniciamos nosotros, que para los artistas es la quinta vez, pero para nosotros es la primera”. A su vez, enfatizó que “el Registro es una herramienta que necesita el Estado para saber las realidades: en qué situación están los trabajadores culturales, hacia dónde está más orientado el trabajo artístico, sobre qué disciplinas, sobre cuáles no hay tantos (trabajadores) y cuáles son las demandas, para eso necesitamos un censo”.
Para el Ministerio de Turismo y Cultura, el vínculo con la casa de altos estudios es importante, pues es “una especie de retroalimentación” entre ambos espacios. “Creemos que la Universidad es una institución que tiene su prestigio y la capacitación que pueden brindar son un plus que nosotros buscamos para los artistas”, aseguró el funcionario.

Fuente: Dirección de Eventos y Espacios Culturales, Ministerio de Turismo y Cultura.
“Jueves de CulturArte”, un espacio para los artistas independientes
En el 2024, el Ministerio de Turismo y Cultura lanzó “Jueves de CulturArte”, un ciclo que abrió las puertas de los espacios culturales de la Provincia para que los artistas independientes pudieran mostrar sus producciones. “Esto fue una de las primeras cosas que hizo que la gente viniera; nos permitió tener vínculo con los artistas y también conocer el ecosistema de artistas”, explicó Sierna.
En este sentido, comentó que “el primer paso fue abrir las puertas y en segundo lugar ir a buscar a la gente que todavía no llegó, todavía no se enteró. Es importante tener conocimiento de todo lo que tiene que ver con los artistas tanto o más que en la ciudad. O sea, hay lugares, parajes, localidades chicas que tienen sus artistas, que están en su lugar o no salen mucho de ahí o no tienen las herramientas. Nosotros no nos vamos a meter en las maneras que ellos tienen de trabajar su arte, pero sí queremos que por lo menos sepan que tienen las herramientas”, cerró.
Además de la actividad en sí, “Jueves de CulturArte” se convirtió, de alguna forma, en un primer paso para realizar un diagnóstico del ecosistema artístico y cultural de la Provincia. En base a la participación de esta iniciativa, el Ministerio de Turismo y Cultura logró identificar las disciplinas y producciones de los artistas, así como también sus necesidades.

Fuente: ANSL.
La industria cultural desde los ojos de sus protagonistas
Una encuesta de elaboración propia, realizada a 22 artistas de la Provincia, reveló que el 72,7% de las encuestadas son mujeres, el 50% es de la Ciudad de San Luis y el 50% se dedica al arte plástico.
Si bien la mayoría reconoce que el arte y la cultura ocupan un lugar primordial en su vida, el 60% respondió que sus emprendimientos culturales representan solo una parte de sus ingresos totales.
Asimismo, el 45% respondió que no está al tanto de las iniciativas que fomentan la industria cultural y creativa por parte del Gobierno. Sin embargo, más de la mitad (55%) afirma que sí conoce sobre políticas culturales de la Provincia, destacando actividades y beneficios como encuentros, espacios disponibles para la exposición de obras, créditos y becas de fomento.
Consultados sobre qué consideran que falta en la Provincia para fortalecer al sector cultural y creativo, la mayoría de los encuestados sugiere que deberían abrirse más espacios de exposición y comercialización de obras. Los artistas también reconocen la falta de difusión de actividades culturales por parte de los organismos oficiales y creen que este tipo de acciones podrían enriquecer el consumo cultural, y en consecuencia, incentivar vocaciones artísticas.